dijous, 2 de setembre del 2010

El niño pequeño


Había una vez un niño que comenzó a ir a la escuela. Él era bastante pequeño y la escuela era muy grande. Cuando el niño descubrió que podría entrar en su salón desde la puerta que daba al exterior estuvo feliz, y la escuela ya no le pareció tan grande.
Una mañana la maestra dijo:
– Hoy vamos a hacer un dibujo.
!Qué bien!-- pensó el pequeño.
Le gustaba dibujar y podía hacer de todo: vacas, trenes, pollos, tigres, leones, barcos. Sacó entonces su caja de lápices y empezó a dibujar, pero la maestra dijo:
– ¡ Esperen, aún no es tiempo de empezar! Aún no he dicho lo que vamos a dibujar. Hoy vamos a dibujar flores.
¡Qué bién!- pensó el niño.
Le gustaba hacer flores y empezó a dibujar flores muy bellas con sus lápices violetas, naranjas y azules.

Pero la maestra dijo:

-¡Yo les enseñaré cómo, esperen un momento!- y tomando una tiza, pintó una flor roja con un tallo verde. Ahora- dijo la maestra- pueden comenzar.
El niño miró la flor que había hecho la maestra y la comparó con las que él había pintado. Le gustaban más las suyas, pero no lo dijo. Volteó la hoja y dibujó una flor roja con un tallo verde, tal como la maestra lo indicara.

Otro día, la maestra dijo:

-Hoy vamos a modelar con plastilina.
-¡ Qué bién! Pensó el pequeño.

Le gustaba la plastilina y podía hacer muchas cosas con ella: víboras, hombres de nieve, ratones, carros, camiones; y empezó a estirar y a amasar su bola de plastilina.
Pero la maestra dijo:
– ¡Esperen, aún no es tiempo de comenzar! Ahora – dijo la maestra- vamos a hacer un plato.
¡Qué bién! - pensó el pequeño.
Le gustaba modelar platos y comenzó a hacerlos de todas formas y tamaños.
Entonces la maestra dijo:
– ¡Esperen, yo les enseñaré cómo!- y les mostró cómo hacer un plato hondo- Ahora pueden comezar.
El pequeño miró el plato que había hecho la mestra, y luego los que él había modelado. Le gustaban más los suyos, pero no lo dijo. Sólo modeló otra vez la plastilina e hizo un plato hondo, como la maestra indicara.
Muy pronto el pequeño aprendió a esperar que le dijeran qué y cómo debía trabajar, y a hacer cosas iguales a las de la maestra. No volvió a hacer nada sólo.
Pasó el tiempo, y sucedió que el niño y su familia se mudaron a otra ciudad, donde el pequeño tuvo que ir a otra escuela. Esta escuela era más grande y no había puertas al exterior a su salón. El primer dia de clase, la maestra dijo:
-Hoy vamos a hacer un dibujo.
– ¡Qué bién!- pensó el pequeño, y esperó a que la maestra dijera lo que había que hacer, pero ella no dijo nada. Sólo caminaba por el salón, mirando lo que hacían los niños. Cuando llegó a su lado, le dijo:
¿No quieres hacer un dibujo?
Si-contestó el pequeño- pero:¿qué hay que hacer?
Puedes hacer lo que tú quieras- dijo la maestra – Si todos hicieran el mismo dibujo y usaran los mismos colores, ¿cómo sabría yo lo que hizo cada cuál?

El niño no contestó nada, y bajando la cabeza dibujó una flor roja con un tallo verde.


(Helen Buckelin)

Pròleg del llibre “La Creatividad” de Mónica Sorin

dimecres, 1 de setembre del 2010

Per reflexionar..

“Som educadors perquè tenim una esperança infinita en la persona humana.
Perquè creiem que la persona sempre pot millorar.
Perquè creiem que la persona sempre és capaç de tirar endavant.
Perquè mai no pensem que la persona ja està feta.
Perquè pensem que, de la persona, mai no podem dir que no hi ha res a fer.
Perquè no donem mai la persona per perduda.
Perquè pensem que la persona és argila, però argila emmotllable.
Perquè sabem que no és roca dura; llavors l´únic que podria fer seria esberlarse
i esmicolarse.
Perquè pensem que la persona és un feix de possibilitats.
Perquè estem segurs que, malgrat tot, el cor de la persona és obert.
Perquè esperem que la persona esdevingui més bona.
Perquè esperem contra tota esperança.
Perquè som de la fe d’Abraham.
Si no fos així, si no creguéssim en la persona humana...
... no perdríem el temps en una feina inútil.
... no pretendríem millorar allò que n’és apte.
... no diríem mai: endavant!
... no diríem mai: molt bé!
... seríem fatalistes i deixaríem les coses tal com estan.
... tan se’ns en donaria, dels altres.
... no ens doldrien els errors i els sofriments dels qui volem educar.
... ja no seríem educadors, no sé què seríem, però educadors no”.

Esteve Pujol i Pons.

HECHO REAL Y EJEMPLO EDUCACIONAL DE UNA DIRECTORA INTELIGENTE

En un colegio de educación secundaria (IES) de Granada, las alumnas habían adquirido la mala costumbre de besar los espejos para imprimirlos con las marcas de sus lápiz de labios.

Todas las mañanas, los espejos de los baños de las mujeres amanecían llenos de "besos" colorados.

La directora publicó un comunicado, pidiendo a todas las alumnas que se abstuvieran de imprimir besos en los espejos porque recargaban el trabajo del personal de limpieza.

Como si nada. Los espejos seguían apareciendo llenos de marcas de pinturas de labios.

Al final, la directora juntó a la mayor cantidad de alumnas que pudieron entrar al mismo tiempo en el baño de mujeres, y les explicó que quería mostrarles lo difícil que era para el personal de limpieza eliminar esas marcas todos los días. Le pidió a la señora de la limpieza que proceda con la tarea.

La mujer de la limpieza tomó un trapo seco, y en lugar de usar un producto limpia-cristales, lo mojó varias veces en un inodoro, lo escurrió y procedió a sacar las marcas una por una. Cada poco volvía a mojar el trapo en otro inodoro, lo retorcía allí mismo y seguía limpiando hasta que todos los espejos quedaron totalmente brillantes.

Nunca más aparecieron mas marcas de labios en los espejos del colegio secundario.

Moraleja: Hay "Maestros" y hay "Educadores".

Todos somos extraterrestres

Todos somos extraterrestres

Un vídeo per reflexionar cada vegada que creiem que algú "és diferent"...